En la confluencia de los ríos Ara y Cinca se sitúa la villa medieval de Aínsa, declarada Conjunto-Histórico-Artístico a principios de los años 70. Su ubicación estratégica, en pleno Pirineo aragonés, entre Francia, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Valle de Pineta, la Sierra de Guara y el valle de Benasque, hace que este legendario territorio destaque por su gran riqueza natural y paisajística, junto a los importantes vestigios culturales como iglesias y castillos medievales que el hombre ha dejado con el paso del tiempo.
Aínsa cuenta con todos los servicios y con una interesante oferta a nivel turístico y comercial. La población consta de dos núcleos claramente diferenciados, la parte comercial y moderna surgida en torno al cruce de carreteras y el casco antiguo medieval, un conjunto uniforme y apiñado de casas enormemente armónico en el que destacan la esbelta torre de La Colegiata y el enorme recinto del castillo, casi tan grande como el resto del pueblo.
Aínsa es la capital de la comarca del Sobrarbe, una de las comarcas con menos densidad de población de toda Europa. Esto se debe, entre otros motivos, a la gran cantidad de espacios protegidos que tenemos dentro de ella. El Parque Nacional de Ordesa en su totalidad, el Parque Natural de los Cañones de Guara y el Parque Natural de Posets-Maladeta que constituyen las tres joyas de nuestra comarca.
Aunque lo mas llamativo de nuestro entorno es su gran diversidad. Picos, montañas, cañones, praderas, lagos, ríos, bosques, desiertos, todo es posible encontrarlo, no sólo en los espacios protegidos, sino en cada valle, cada rincón. Todo unido, en muchos casos, a una sensación de soledad que aumenta la belleza de todos estos paisajes.
